Camino primitivo

Día 9: Lugo – Ferreira

“Volver donde empezaste no es lo mismo que nunca haber marchado”

Terry Pratchett

El tema del cuerpo y del dolor es bien curioso. Empiezas a caminar con un dolor de pies que crees que ese será el último día que andarás (en la vida, no en el Camino), después en seco desaparece, y cuando ya has llegado a puesto, vuelve a aparecer para que te estés quieto y no los macahques más. Debe de ser el instinto de supervivencia, que en una sociedad donde la comida esá en el súper, por algún lado tiene que salir. Y sale aquí, en Galicia, con más de 200 kilómetros en las ampollas, a los 60 minutos de sufrimiento.

Hoy, de nuevo, hemos salido con lluvia.

Carmen y Víctor, mojándose · Camino primitivo de Santiago
Carmen y Víctor, mojándose · Camino primitivo de Santiago

Lluvia y asfalto

La jornada de hoy ha sido monótona: lluvia y asfalto, hasta casi llegar a Ferreira, solo algún tramo de camino de bosque que daba falsas esperanzas.

Lugo se despide de los peregrinos recordando su origen romano, cruzando el Miño, para acabar deseándonos buen viaje. La verdad es que todas las pintadas / señales / placas que vas encontrando por el camino deseando buen camino a los peregrinos te hacen sentir valorado. Supongo que debe ser similar al que sienten los jugadores de fútbol o los músicos, pero sin el bolsillo lleno de dinero ni bragas o sostenes en la cabeza. Y total, solo por caminar y dormir por 6 € la noche. Tampoco es para tanto.

Lloviendo desde Lugo y hasta Ferreira
Lloviendo desde Lugo y hasta Ferreira

Quizás es porque soy de zona árida, pero cuando llueve hago pocas fotos. Me da como pereza. Así que hoy hay pocas fotos para enseñar. Y como el camino ha sido en gran parte sobre asfalto, tampoco hay gran cosa que valga la pena contar. Caminar y soportar la lluvia, que a ratos ha caído con ganas.

Hacia Ferreira

Total, que sin prisa pero sin pausa, y bajo un sirimiri que a veces parecía algo más, hemos llegado a San Roman da Retorta. En principio era un posible final de ruta. De hecho, el grupito de asturianas se quedaban allí, ya que una tenía el pie o la rodilla medio cascado. Solo hemos medio parado, porque si parábamos del todo con la lluvia y tal era un poco molesto. Así que hemos comido un poco, plátanos y esas cosas que se come cuando se hace deporte, y hemos seguido.

Y a partir de ahí, la cosa ha empezado a coger interés. A la salida, el camino se bifurca. El camino del norte se llama la vía romana, aunque en ningún momento se pasa por ningún camino construido por los romanos, y el del sur no recuerdo como se llama, pero es lo que la gente recomienda (no recuerdo por qué). Así que hemos cogido el del sur.

Suponemos. Porque el camino, a diferencia de todo el resto de Primitivo, era estrecho, sucio, lleno de zarzas, y en algunos tramos con mal estado, comparado con el resto de Camino. Incluso ha habido un momento en que nos hemos encontrado en medio de un campo, cruzándolo por donde podíamos, porque era todo una especie de balsa de lodo.

El último en llegar

Finalmente, y cuando ya estábamos hasta los huevos de todo, hemos llegado a Ferreira. El albergue era privado, y ofrecía paella para cenar, oferta que no hemos rechazado, previo desembolso de 9 euros. Una paella en Galicia no es demasiado de kilómetro 0 que digamos, pero es que resulta que la mujer del hospitalero es valenciana, y claro, ahora ya cuadra todo. La paella, por cierto, es buenísima. Y mientras nos la comíamos ha llegado Joan.

Joan
Joan

Juan es de Barcelona, tiene 31 años, y su color preferido es el negro. Y el rojo. Como la camiseta del Milan, que todo el mundo dice que es de dos colores, pero no, es de uno. Negro y rojo. Es el Kilian Jornet del grupo, el último en dejar el albergue, y de los primeros en llegar al siguiente. Aunque ese día se entretuvo por Lugo, y llegó de noche, cuando todos ya cenábamos.

Juntos, otra vez

En la mesa, estaban Astrid y su padre, Germán y Paco, un amigo suyo que se había unido a Lugo, Víctor, Carmen, Enrique, Álvaro y Sandra, las mujeres asturianas y el hombre asturiano, que al final se lo habían pensado mejor y habían llegado hasta Ferreira, aunque con taxi, y un par de peregrinos más. Estábamos casi todos.

En el Camino, nunca sabes si estás haciendo la última cena.

De Lugo a Ferreira

Total distance: 28624 m
Max elevation: 645 m
Min elevation: 426 m
Total climbing: 998 m
Total descent: -1028 m
Tiempo total: 07:58:16

Galería fotográfica

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